Historia de éxito
Nuri
Tres cirugías, tres inseminaciones y tres ciclos de FIV. La historia de Nuri y la llegada de Emiliano.

Mi camino fue largo y estuvo lleno de obstáculos: pasé por tres cirugías, tres inseminaciones y visitas a tres clínicas distintas, además de tres ciclos de fertilización in vitro (FIV).
Al principio, las razones de mi infertilidad eran un misterio. Con el tiempo se relacionaron con desequilibrios hormonales y con un mioma que impedía el embarazo. Vivíamos en Carolina del Norte con mi esposo, militar del ejército de Estados Unidos, así que teníamos buen acceso a servicios médicos. A pesar de los estudios exhaustivos —análisis de sangre y revisiones del útero y las trompas de Falopio con especialistas—, no encontraban nada concluyente.
En ese mismo periodo perdí a mi hermana, a mis sobrinos y a mi papá, y caí en una depresión profunda. Estábamos ajustados de dinero, tenía el corazón pesado y anhelaba un hijo.
En nuestra red de apoyo nos sugirieron consultar a especialistas en el tema y nos dieron una lista de recomendaciones. Así llegamos a una videoconsulta donde nos recibieron con empatía y con la confianza de que tarde o temprano tendríamos a nuestro hijo.

En la Ciudad de México, los nuevos estudios revelaron que tenía endometriosis y que mi cuerpo estaba rechazando la implantación, dos cosas que hasta entonces no sabía. Creo que el peso emocional de las pérdidas familiares influyó en que nuestro primer ciclo de FIV no funcionara. Después de eso busqué apoyo, me concentré en cuidarme y tuvimos conversaciones detalladas sobre mi situación.
Ajustaron el enfoque del tratamiento, incluidas dosis más altas de medicamento. Para la segunda transferencia embrionaria me sentía más estable emocionalmente y mejor preparada físicamente. Esta vez tuvimos más embriones que antes. Recibir la noticia del embarazo positivo fue un momento de alegría desbordante. A las cinco semanas, escuchar el latido fuerte de Emiliano fue la confirmación de su presencia y de su perfección.
Próximos pasos
Lee más historias
Cada paciente recorre un camino diferente. Conoce otras familias que eligieron México.